El tiempo hace estragos.
Sobre todo en los demás, o en la percepción que tenemos de ellos... El tiempo aleja o acerca, hiere o sana, frustra o motiva... Muchas cosas que a veces solo nosotros somos capaces de ver, y es que acaso el tiempo es el arma definitiva que acaba o construye?
Dedicamos mucho de él a las cosas que debemos hacer, a otras personas que no lo harán por ti y dejamos de hacer cosas que en realidad queremos o disfrutamos y luego probablemente nos arrepentimos, o no, todo depende si vemos ese sacrificio retribuido de alguna forma... Pero ¿Y si no?
Si no es así, igual lo seguiremos dando, hasta que nuestra paciencia y persistencia vaya menguando, hasta que el sacrificio no valga la pena y todo se ira poco a poco de tal forma, que no lo puedas notar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario